2470 Doofo Jiiri

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Moisés Criollo Flores
 2022 / S. XXI
  Pintura (óleo sobre lienzo)
95 cm x 101 cm

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 Obra de la Colección de Arte del Museo de Arte UNAL

Este retrato realizado por Moisés Criollo -indígena de la etnia ocaina iwoosaa- representa a su madre, Angélica Flores, y su mundo espiritual como una de las pocas mujeres chamán en Leticia, Amazonas. “Ella tiene una fuerza muy grande, toma este camino desde que mi papá murió; mi mamá es mi todo, hermana, madre, maestra, abuelita. Tiene conexión con todos los seres y las energías y su animal espiritual es muy fuerte, escucha el susurro del viento, entiende el canto del agua y conversa con los espíritus que habitan en la naturaleza”.

Un chamán es un puente entre el mundo visible y el mundo espiritual, un guardián de los secretos de la Tierra y el cielo. Con sus instrumentos y sus Icaros -cantos sagrados-, abre las puertas de otros mundos y guía a las almas en su búsqueda de sanación. Su magia no proviene de hechizos, sino del profundo conocimiento de la vida y del amor por todo lo que habita en la naturaleza.

El proceso creativo de Moisés se da durante la ceremonia de ayahuasca, un rito de sanación, transformación y renacimiento. A través de una bebida hecha con plantas maestras, se emprende un viaje sagrado entre el alma y la selva, donde el espíritu se desprende del peso de lo terrenal y se sumerge en visiones llenas de sabiduría. En este estado la verdad se revela y las sombras internas encuentran luz.