Auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional de Colombia

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PROGRAMA

 

Canción de la Tierra
Compositor: Andrés Sánchez
Arreglista: Andrés Sánchez

Pacífico Amoroso:
Compositor: Hugo Candelario
Arreglista: Jaime Jaramillo

El Birimbí:
Compositor: Tradicional
Arreglista: Juan Carlos Valencia

Mi Buenaventura:
Compositor: Petronio Álvarez
Arreglista: Juan Sebastián Velasco

Prende la Vela:
Compositor: Luis Eduardo Bermúdez
Arreglista: Blas Emilio Atehortúa

Noche Buena:
Compositor: Luis Carlos Meyer
Arreglista: Victoriano Valencia

Pachito Eché:
Compositor: Alejandro Tovar
Arreglista: Ricardo Hernández

Te olvidé:
Compositor: Antonio María Peñaloza
Arreglista: Armando Velásquez

Sapo Viejo:
Compositor: Victoriano Valencia
Arreglista: Victoriano Valencia

Caribeando:
Compositor: Victoriano Valencia
Arreglista: Victoriano Valencia

Colombia Tierra Querida:
Compositor: Luis Eduardo Bermúdez
Arreglista: Rubén Darío Gómez

San Pelayo:
Compositor: Victoriano Valencia
Arreglista: Victoriano Valencia

UN RECORRIDO MUY FILARMÓNICO POR LAS MÚSICAS POPULARES DE COLOMBIA

Orquesta Filarmónica de Bogotá — Director: Rubián Zuluaga

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NOTAS AL PROGRAMA

 

Andrés Sánchez Angarita (1960 -)

Es un contrabajista, compositor y arreglista nacido en Bucaramanga, que ha escrito música clásica y colombiana a lo largo de su carrera profesional. Andrés Sánchez Angarita se ha destacado por ser músico de agrupaciones como la Orquesta Sinfónica Juvenil de Colombia, la Sinfónica de Colombia y la Filarmónica de Bogotá. Participó con los arreglos de la “Guabina chiquinquireña” y “La ruana” en la grabación del trabajo “40 años” de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, que obtuvo en 2008 el premio Grammy Latino al “Mejor álbum instrumental”. Posteriormente, participó en el registro del álbum “Mestizajes”, en 2009, álbum que reunió joropo, pop y rock. En esa ocasión, participó con el arreglo de la banda “Aterciopelados”.

Reflexión de Sánchez Angarita sobre su obra “Canción de la Tierra”

El mensaje ecológico es claro: “si sabemos lo que va pasar, por favor, hagamos algo ahora”, dice la versión lírica del tema central que reúne 16 violonchelos en tarima. Esta es un llamado artístico que busca sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de proteger los recursos naturales, especialmente la flora y fauna que se viene mermando con la sobre explotación, la producción continua de basura y el extractivismo minero, entre otros factores.

Por: Juan Carlos Piedrahíta Betancourt

Petronio Álvarez (1914 – 1966)

Por seguirle los pasos a su padre (José Joaquín Álvarez Micolta), Patricio Romano Petronio Álvarez Quintero, o “Cuco” como se le conoció siempre al músico empírico, ejerció como primer maquinista de la locomotora “La Palmera” perteneciente a los Ferrocarriles Nacionales. De su madre, Juana Francisca Quintero Asprilla, heredó la facilidad para crear versos y la magia para inventarlos de la nada, para improvisar, y para que esas composiciones espontáneas fueran documentos sonoros en los que se consignaron sentimientos y los pálpitos de una comunidad en situación marginal. “Vespertina”, “Bochinche en el cielo”, “Coja la pareja”, “Felisa”, “Cali, ciudad sultana” y, por su puesto, “Mi Buenaventura”, su tema más popular, hicieron de él un cronista de su región.

Hugo Candelario González (1967-)

Antes de aproximarse a la interpretación de algún instrumento, Hugo Candelario González fue bailarín. A los 7 años entró al grupo de danzas del colegio, pero siempre faltaba alguien que se encargara de ponerle ritmo al baile, entonces se inclinó por la percusión. Todo empezó por ahí, por la sección percutiva, que más adelante complementó con la marimba y el saxofón. Su formación fue empírica, pero también académica: en 1987 emprendió el aprendizaje formal de la música en Bellas Artes. Allí tuvo contacto con el jazz, la salsa y la música clásica. Él siempre ha optado por la nostalgia de los sonidos de su Pacífico colombiano. En la actualidad, es considerado uno de los exponentes más destacados del folclor de este país.

Luis Eduardo Bermúdez —Lucho Bermúdez— (1912 – 1994)

La diferencia entre Lucho Bermúdez y gran parte de los maestros tradicionales de la música popular colombiana fue el pentagrama. El compositor nacido el 25 de enero de 1912 en Carmen de Bolívar sabía leer partituras y, además, era un diestro intérprete de casi todos los instrumentos de viento. Gracias a esa habilidad logró a través del papel conservar e inmortalizar los sonidos autóctonos de la región Caribe. Los aires que hasta su intervención eran ejecutados con formatos limitados, pasaron a ser tocados con bandas ampliadas, con big bands tropicales que hacían recordar las épocas de swing o con orquestas sinfónicas, como se han escuchado obras de la talla de “Prende la vela” y “Colombia tierra querida”. Esa ha sido la real importancia de la música compuesta por Lucho Bermúdez que conquistó tanto los oídos locales como los gustos foráneos.

Luis Carlos Meyer (1916 – 1998)

Fue uno de los responsables de la introducción del folclor del Caribe colombiano en México, y por eso se le otorgó la denominación de “El rey del porro”. En su interpretación vocal se escucharon, por primera vez en el espectro de Centro y Norteamérica, creaciones emblemáticas como “La cumbia cienaguera”, de Andrés Paz Barros, Esteban Montaño y Luis Enrique Martínez; así los clásicos “El gallo tuerto” de José Barros, “La historia” de Rafael Escalona y “Danza negra” de Lucho Bermúdez. A finales de la década del 50, el cantor y compositor Luis Carlos Meyer Castandent se radicó en Nueva York, donde hizo parte de la orquesta de Xavier Cugat y durante años se presentó en centros nocturnos y teatros como solista. De su inspiración provienen los temas “La puerca”, “Micaela”, “Trópico”, “Mi compay chipuco”, “Noche Buena” y “Caramelo santo”, entre muchos otros.

Alejandro Tobar —Alex Tovar— (1907 – 1975)

Concebida primero como una pieza para piano en 1948, “Pachito Eché” fue grabada originalmente en Bogotá por la orquesta de un reconocido hotel capitalino, en los estudios de la Emisora Nueva Granada. Esta versión se realizó con la dirección del propio compositor Alejandro Tobar —Alex Tovar—, y la editó el sello barranquillero Tropical en 1949, con la inconfundible voz de Jorge Noriega. Este tema se catapultó en el mundo después de la versión de la estrella cubana Benny Moré, respaldado por la orquesta de Dámaso Pérez Prado. Tobar fue un músico integral porque además de la creación de sus historias musicales, en algunas etapas de su vida fue un diestro ejecutantes de instrumentos como violín, piano, trompeta, saxofón, contrabajo y clarinete.

Antonio María Peñaloza (1916 – 2005)

El compositor y pedagogo nacido en Plato, Magdalena, Antonio María Peñaloza siempre se caracterizó por sus ideas novedosas y vanguardistas, que puso en práctica en agrupaciones como la orquesta de Pedro Biava, la Ciénaga Jazz Band, la Orquesta Sonolux, la Orquesta Sono Ritmo y la Banda de Peñaloza, aunque en su exitosa labor docente también se las ingenió para plantear temáticas disruptivas en la música. Sin duda, su creación más emblemática es “Te olvidé”, un tema grabado originalmente en 1954 por la Sonora Curro, de José María ‘Curro’ Fuentes. Desde su aparición en la escena musical, esta creación a ritmo de chandé-garabato se convirtió en uno de los himnos del Carnaval de Barranquilla. Peñaloza murió el 18 de julio de 2005, a los 89 años.

Victoriano Valencia (1970-)

Para el desarrollo de su propuesta musical, Victoriano Valencia Rincón (1970 – ) emplea lenguajes populares, sinfónicos y contemporáneos para establecer puentes sonoros entre ellos. Un claro ejemplo de su labor es el tema “San Pelayo”, compuesto en 2005 e inspirado en el reconocido municipio en el departamento de Córdoba, que ha sido un gran pilar para la consolidación de las bandas campesinas, también llamadas bandas pelayeras, en el Caribe colombiano desde finales del Siglo XIX, comienzos del XX y hasta nuestros días. Esta creación evoluciona en ritmo de fandango, aire tradicional tomado de las formas cantadas de herencia afro e hispánica. Dentro de su repertorio también se destacan “Sapo viejo” y “Caribeando”.

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Textos cortesía de la Orquesta Filarmónica de Bogotá.

 

 

 

RUBIÁN ZULUAGA, DIRECTOR DE ORQUESTA (COLOMBIA)

Licenciado en Música de la Universidad de Caldas y Magíster en Música con énfasis en Dirección Orquestal de la Universidad EAFIT, con amplia experiencia en Dirección Sinfónica y procesos de formación.

Su notable trayectoria le ha permitido ser director invitado de agrupaciones como la National Youth Orchestra of USA, la Spengenberg Wind Orchestra, la Camerata Jaragua do Sul, Iberacademy, la Filarmónica de Bogotá y la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia, entre otras.

Fue designado en la Pasantía del Ministerio de Cultura de Colombia en los cursos de perfeccionamiento musical del Istituto Musicale Guido Alberto Fano – Spilimbergo (Italia – 2015).

Además, participó del FEMUSC (2016) (Festival de Música de Santa Catarina-Brasil) como asistente de la profesora Catherine Larsen-Maguire en la producción de la Ópera “Carmen” de Georges Bizet.

Rubián Zuluaga se desempeñó como director titular de la Orquesta Filarmónica Prejuvenil de Bogotá desde 2016 hasta 2019, fue asesor del área Sinfónica del Proyecto Educativo de la Orquesta Filarmónica de Bogotá.

En 2022 participó como Director Asistente en “Le Nozze di Figaro” de Wolfgang Amadeus Mozart con Martin Hasselböck, y dirigió el “Concierto Más Grande del Mundo por la Verdad” con alrededor de 16.000 músicos en escena y fue finalista en el “Erich Bergel Competition” en Rumanía.

Actualmente se desempeña como Director Asistente de la Orquesta Filarmónica de Bogotá.