Escudo de la República de Colombia

UNA REVOLUCIÓN QUE AÚN NO HA SIDO
Utopía y revolución en la Casa Museo Jorge Eliécer Gaitán

 
 
Diciembre 01 al 30 de 2018
Casa Museo Jorge Eliécer Gaitán.
(calle 42 No. 15-52).
 
Abierta al público en general durante el mes de diciembre de 2018 en los siguientes días y horarios:
 
Sábado 1 de diciembre 10:00 a.m. y 2:00 p.m.
Domingo 2 de diciembre 10:00 a.m. y 2:00 p.m.
Martes 4 de diciembre 3:00 p.m.
Viernes 7 de diciembre 3:00 p.m.
Sábado 8 de diciembre 10:00 a.m. y 2:00 p.m.
Domingo 9 de diciembre 10:00 a.m. y 2:00 p.m.
Martes 11 de diciembre 3:00 p.m.
Viernes 14 de diciembre 3:00 p.m.
Sábado 15 de diciembre 10:00 a.m. y 2:00 p.m.
Domingo 16 de diciembre 3:00 p.m.
Martes 18 de diciembre 3:00 p.m.
Viernes 21 de diciembre 3:00 p.m.
Sábado 22 de diciembre 10:00 a.m. y 2:00 p.m.
Domingo 23 de diciembre 10:00 a.m. y 2:00 p.m.
Viernes 28 de diciembre 3:00 p.m.
Sábado 29 de diciembre 10:00 a.m. y 2:00 p.m.
Domingo 30 de diciembre 10:00 a.m. y 2:00 p.m.

Una revolución que aún no ha sido

A la medianoche del 28 de julio de 1929 en la población de El Líbano (Tolima), trescientos campesinos y artesanos dirigidos por el zapatero Pedro Narváez, los Bolcheviques de El Líbano, se levantaron en armas como gesto fundacional de la primera revolución socialista de la que América Latina tuvo noticia. Se trató de una revolución armada contra todo el orden social establecido, una revolución radical que pretendía cambiar las relaciones de clase y, sobre todo, de producción.

La revolución de los Bolcheviques de El Líbano duró sesenta y cuatro horas. El 31 de julio de 1929 a las cuatro de la tarde se libró el último combate en el sitio de La Pradera entre los revolucionarios y el Ejercito del Gobierno Nacional que hasta allí había llegado desde Armero y Honda con la consigna de aplastar el levantamiento armado que atentaba contra “los sagrados principios de autoridad y propiedad”.

La agitación campesina no se extinguió en El Líbano tras la derrota bolchevique. En 1930 aparecieron allí las primeras ligas campesinas. En la década de los cuarenta El Líbano fue un fortín gaitanista y el 9 de abril de 1948, tras la muerte del caudillo, un levantamiento campesino tomó el control del pueblo durante una semana.

“Una revolución que aún no ha sido” de María Rojas 1, dispone en los espacios de la Casa Museo J. E. Gaitán –y en relación con objetos de la memoria familiar de Gaitán– imágenes en movimiento de una memoria familiar referida a los Bolcheviques de El Líbano. La inevitable tensión hacia la imagen que la memoria expresa encuentra aquí, entonces, una ocasión de privilegiada verificación ética: “De los que vendrán”, aclara Walter Benjamin, “no pretendemos agradecimientos por nuestras victorias, sino la rememoración de nuestras derrotas”. Aquí rememorar tiene un significado muy fecundo y específico; para quien rememora, el pasado tiene la forma de ese sueño que, recordado al despertarse, ha de ser puesto en relación con el mundo de la vigilia.

“Una revolución que aún no ha sido” rememora a los Bolcheviques de El Líbano allí donde el pasado converge con el presente en una misma y fecunda vigilia: “el pasado”, de nuevo en palabras de Benjamin, “lleva un índice oculto que no deja de remitirlo a la redención”.



1 María Rojas es artista plástica de la Universidad Nacional de Colombia. “Una revolución que aún no ha sido” es el proyecto ganador de la Beca de Creación para Artistas Emergentes 2018 del Ministerio de Cultura.