Escudo de la República de Colombia

EL MAPA. EL SIGLO
Conjuros y cartografías

 
 
Casa Museo Jorge Eliécer Gaitán
Calle 42 No. 15-52.
Noviembre 02 a diciembre 15 de 2019.
 
Horarios
Sábado 02 de noviembre de 2019.
de 10:00 a.m. a 4:00 p.m.
 
A partir del domingo 03 de noviembre y hasta el domingo 15 de diciembre de 2019.
Público en general: sábados y domingos a las 10:00 a.m. y a la 1:00 p.m.
 
De martes a viernes en el horario de 10:00 a.m. a 3:00 p.m. se recibirán grupos de mínimo 10 personas y máximo 50, bajo inscripción previa al correo casagaitan@unal.edu.co (es necesario recibir correo de confirmación de la visita solicitada).

El Mapa. El Siglo

Conjuros y Cartografías

 

Alejandro Burgos Bernal

 

1. En su monumental investigación Historia doble de la Costa, Orlando Fals Borda recoge las siguientes palabras de Don Cristóbal Serpa:

Mi conocimiento es más sobre yerbas y lo que más puedo es contra las culebras. Este arte me lo enseñó un indio en las selvas de Barranca, mostrándome las matas y diciéndome para qué servía cada una. Fui apuntando todo en un cuaderno que aún conservo y al que llamo El mapa. Hasta ahora no se me ha muerto ninguno de los que me han traído mordidos de culebra. Pero también sé curar por conjuros y poniendo la mano sobre la cabeza de los pacientes, especialmente niños con mal de ojo. ¡Si viera cómo sudan cuando los toco! (pág. 35A).

 

Aprehendemos, así, que las virtudes de las plantas, los conjuros curativos, el conocimiento y los valores culturales originados por las cosas constituyen un territorio específico que puede ser cartografiado.

El mapa de Don Cristóbal Serpa contiene su actual conocimiento sobre yerbas, el origen y transmisión de ese conocimiento y la efectiva práctica del mismo. El cuaderno de Don Cristobal Serpa contiene —qué duda cabe— la manera en que el tiempo se ha ido transformando en un territorio; una suerte de cartografía de la memoria. La manera, entonces, por medio de la cual una memoria familiar (“este arte me lo enseñó un indio en las selvas de Barranca…”) deviene memoria territorial (“mostrándome las matas y diciéndome para qué servía cada una…”) y, allí, así, historia, conjuros curativos, sentido del tiempo.

El cuaderno de Don Cristobal Serpa bien hubiese podido llamarse El siglo, como el definitivo poema de Osip Mandelstam; la manera en que el tiempo se ha ido transformando en un territorio, una suerte, mejor dicho, de cartografía de la memoria:

Hasta que la criatura vive

debe llevar las propias vértebras,

las olas bromean

con la invisible columna vertebral.

Como tierno, infantil cartílago

es el siglo recién nacido de la tierra.

 

2. Bien vista, la Casa Museo Jorge Eliécer Gaitán habría de ser, como las selvas de Barranca para Don Cristobal Serpa, un territorio por cartografiar. En el sentido que las cosas que fueron de Jorge Eliécer Gaitán y de su familia se disponen como gérmenes de una experiencia histórica que busca su horizonte crítico, su memorabilidad, más allá de su obvia ocasión sentimental y anacrónica.

Las cosas que enmarcan el ámbito familiar de Jorge Eliécer Gaitán, como las matas en las selvas de Barranca, constituyen un territorio específico que puede o, mejor, que pide ser cartografiado: que esos objetos no hayan llegado a las manos del heredero al que habían sido destinadas implica no solo la violencia que desvió ese destino (la violencia que desvía un destino vocacional, familiar, cultural, político) sino también la extrema necesidad de generar imágenes para un conocimiento histórico en medio del extravío.

La manera, entonces, por medio de la cual una memoria familiar deviene memoria territorial y, allí, así, historia, conjuros curativos, sentido del tiempo. La manera del cuaderno de Don Cristobal Serpa para un siglo recién nacido de la tierra.

La exposición El mapa. El siglo despliega en los espacios de la Casa Museo Jorge Eliécer Gaitán seis instalaciones artísticas que, como el cuaderno de Don Cristobal Serpa, pretenden mostrar la manera en que el tiempo se ha ido transformando en un territorio; una suerte, mejor dicho, de cartografía de nuestra —común— memoria.

 

Artistas participantes

Sandra Castro Santos, Leonardo Parra Puentes, Carolina López Jiménez, Lidi Lorena Buitrago, Alirio Cruz y Colectivo Buffet Artístico “Los serios” (Kanek Gutiérrez Vásquez, Fernando Domínguez y Esteban Gil Reyes).

 

 

Obras

El instante de las cosas

Alirio Cruz

Instalación, 2019.

Hall de entrada, sala, comedor y corredor, primer piso Casa Museo J. E. Gaitán (video registro de acción (2 min.); manto de pañuelos cosidos que recogieron el polvo de la Casa Museo Gaitán un 9 de abril de 2019; pañuelos de tela doblados, apilados y organizados en el espacio del comedor; y fotografía de archivo de autor desconocido (10 x 6.1 cm).

 

Resolución / de-codificación

Leonardo Parra Puentes

Instalación, 2019.

Ágora externa (“A sus espaldas”, dibujo sobre tela (360 x 150 cm); hall y estudio del segundo piso de la Casa Museo Gaitán (“Gestos”, dibujos yuxtapuestos en tres cajas de luz (35 x 58 cm) y “Discurso”, animación).

 

“¿O malogró su lecho la repentina escarcha?”

Sandra Castro Santos

Maqueta intervenida, 2018.

Habitación infantil en el segundo piso de la Casa Museo Gaitán.

 

Nomadismos

Colectivo Buffet Artístico “Los serios”

Instalación, 2019.

Vagón de la Casa Museo J. E. Gaitán.

 

Muda mi voz

Carolina López Jiménez 

Fragmentos de un proceso en tres actos, 2019. 

Acto I. Primeras voces (video, costado suroccidental de la tumba de J. E. Gaitán).

Acto II. De un cuerpo que se levanta (dibujo en carboncillo y video, costado nororiental de la tumba de J. E. Gaitán).

Acto III. Veladas (acción y registro de la acción, costado noroccidental de la tumba de J. E. Gaitán).

 

Pa·sajes. Imágenes que heredas…

Lidi Lorena Buitrago

Instalación, 2019.

Costado noroccidental de la tumba de J. E. Gaitán (objetos e intervención del espacio con tierra arena y ceniza).